La Nueva Vicentin podrá tomar un crédito de hasta USD 50 millones de dólares ¿en qué invertirá?
El juez Fabián Lorenzini autorizó una línea de crédito rotativa para la empresa concursada y la constitución de una prenda en primer grado sobre el 8,33% de las acciones de Renova.
El Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial de la Segunda Nominación de Reconquista autorizó a Vicentin S.A.I.C. a celebrar con Bunge Argentina S.A. un contrato de financiamiento por hasta USD 50 millones, bajo la modalidad de una línea de crédito rotativa.
La resolución fue firmada el 15 de septiembre de 2026 por el juez Fabián Lorenzini y habilita además a Vicentin a constituir una prenda en primer grado sobre 219.004.270 acciones de Renova S.A., equivalentes al 8,33% del capital social y de los votos de esa compañía.
El magistrado estableció límites sobre los derechos asociados a las acciones entregadas en garantía. En particular, determinó que cualquier cláusula que permita a Bunge ejercer el derecho de voto sobre esos títulos o recibir de manera irrevocable sus dividendos será considerada inoponible.
Por lo tanto, Vicentin conservará el derecho de voto y el cobro de los dividendos correspondientes a las acciones mientras permanezca vigente la prenda.
El crédito tendrá vencimiento final el 31 de diciembre de 2031. La tasa pactada será SOFR Overnight más 2,50% anual, mientras que la devolución se realizará en pesos al tipo de cambio oficial utilizado para las operaciones de exportación.
El destino de los fondos
Vicentin planteó que la línea de crédito permitirá contar con respaldo de liquidez para afrontar contingencias y necesidades propias de su actividad agroindustrial, principalmente vinculadas con la adquisición de granos, materias primas, insumos y logística.
La Sindicatura consideró que el financiamiento podía resultar beneficioso para sostener el capital de trabajo operativo, aunque reclamó mecanismos de control sobre los desembolsos.
En ese sentido, el juzgado dispuso que Vicentin deberá presentar cada tres meses una rendición de cuentas documentada sobre el uso de los fondos. El informe deberá incluir las solicitudes de desembolso, transferencias bancarias, pagos de comisiones e intereses y documentación que permita acreditar el destino del dinero.
La resolución también menciona que el plan de negocios presentado durante el proceso de cramdown proyectaba un saldo de caja inicial negativo de aproximadamente USD 122,5 millones, uno de los elementos considerados para evaluar la necesidad de nuevo financiamiento.
La oposición del Comité de Acreedores
El Comité Definitivo de Acreedores había manifestado su oposición a la aprobación de la línea de crédito. Entre sus cuestionamientos señaló que los fondos no tenían un destino específico, que la operación generaba comisiones incluso cuando el dinero no fuera utilizado y que se comprometía como garantía un activo considerado estratégico dentro del patrimonio de Vicentin.
El Comité también había advertido sobre una comisión de otorgamiento del 0,25% y otra por no utilización del 0,50%, además de impuestos. A esto sumó reparos por la falta de presentación del Acuerdo Marco de Cooperación Comercial OAMCC 001/2026.
Finalmente, Lorenzini autorizó la operación e incorporó mecanismos de control sobre los desembolsos, además de las restricciones vinculadas con los derechos políticos y económicos de las acciones de Renova.
Qué resolvió sobre FRIAR
La resolución también abordó el pedido de Vicentin para otorgar una asistencia financiera de $4.270 millones a FRIAR S.A., a un año de plazo y con una tasa del 39,9% anual.
Sobre este punto, el juzgado consideró que no era necesaria una autorización judicial previa, al entender que se trata de un acto que no constituye una administración extraordinaria dentro del concurso.
A su vez, rechazó intervenir sobre las medidas cautelares que pesan sobre bienes de FRIAR, debido a que esa empresa no forma parte del proceso concursal de Vicentin.
El tribunal recordó que FRIAR mantiene una deuda de aproximadamente USD 13 millones con Vicentin y que un acuerdo para su reestructuración había sido rechazado por el mismo juzgado en 2023.
De todos modos, dejó abierta la posibilidad de reconsiderar el pedido de asistencia financiera si existe un dictamen favorable del Comité de Acreedores y un plan destinado a recuperar las acreencias de vieja data que FRIAR mantiene con Vicentin.
Seguimiento y cobertura frente a la tasa
Como parte del control de la operación, el Comité Definitivo de Acreedores tendrá diez días hábiles judiciales para presentar un cronograma de seguimiento de la línea de crédito acordada con Bunge.
También podrá mantener conversaciones con las empresas involucradas y proponer, si lo considera necesario, la contratación de especialistas o auditores independientes.
Por otra parte, el juzgado requirió a Vicentin que informe si contempla implementar mecanismos de cobertura para proteger la caja de la compañía frente a un eventual aumento significativo de la tasa SOFR.
