El Gobierno de Avellaneda prohibió la actividad de trapitos y limpiavidrios en las calles de la ciudad
La normativa impide el cobro informal por cuidado de vehículos y la limpieza de parabrisas en calles y semáforos. También prevé programas de capacitación e inclusión para las personas alcanzadas por la medida.
El Concejo Municipal de Avellaneda aprobó una ordenanza que prohíbe la actividad de «trapitos», «cuidacoches», «lavacoches» y limpiavidrios en la vía pública, con el objetivo de mejorar la seguridad vial y garantizar una circulación más ordenada en la ciudad. La norma también alcanza a cualquier otra actividad informal que implique riesgos para el tránsito o genere obstrucciones en calles e intersecciones.
La ordenanza establece que no podrán desarrollarse actividades que afecten la circulación vehicular o peatonal, ni aquellas que impliquen solicitar dinero a conductores o transeúntes, salvo que cuenten con la correspondiente autorización municipal. La Secretaría de Gobierno y Participación Ciudadana será la autoridad encargada de aplicar la normativa y fiscalizar su cumplimiento.
Entre las medidas previstas se incluyen el cese inmediato de la actividad, el retiro de las personas del lugar, la retención preventiva de los elementos utilizados y la aplicación de multas. Además, en casos de reincidencia o cuando exista resistencia a las disposiciones municipales, el Ejecutivo podrá solicitar la intervención de las fuerzas de seguridad.
La ordenanza incorpora además un componente de inclusión social. El Departamento Ejecutivo deberá impulsar programas voluntarios de capacitación, formación laboral e inclusión, destinados a las personas alcanzadas por la prohibición, priorizando a quienes acrediten residencia permanente en Avellaneda. Asimismo, se realizarán campañas de concientización para informar a la comunidad sobre los alcances de la medida y los canales habilitados para efectuar denuncias.
