La representante de la Agencia de Extensión Rural del INTA, Virginia Ramoa, brindó detalles sobre el proyecto de viñedos experimentales que se desarrolla en el norte santafesino, una iniciativa que busca diversificar la producción regional y abrir nuevas oportunidades vinculadas al turismo y la capacitación.
El proyecto se lleva adelante en conjunto entre el municipio de Avellaneda, la asociación “Impulsar Avellaneda”, el INTA —que aporta el acompañamiento técnico— y un productor local encargado de las tareas diarias de mantenimiento y cuidado del cultivo.
Ramoa explicó que se trata de una producción alternativa e innovadora para la provincia de Santa Fe, impulsada además con el respaldo del gobierno provincial. En este sentido, destacó que ya existe una asociación de productores vitivinícolas que viene trabajando en la implantación de distintas variedades y en la elaboración de vinos propios.
Actualmente, en el centro de capacitación y desarrollo de Avellaneda se encuentran en etapa experimental variedades de Chardonnay, una uva blanca, y Petit Verdot, una variedad tinta. El objetivo es evaluar el comportamiento y adaptación de estos cultivos en las condiciones climáticas del norte santafesino.
A pesar de las altas temperaturas características de la región, comparadas con zonas tradicionales vitivinícolas como Mendoza, la referente del INTA aseguró que la implantación realizada desde noviembre viene mostrando resultados positivos. A través de estudios de suelo y calicatas, se comprobó que las raíces lograron establecerse correctamente, demostrando que, con un manejo adecuado y variedades adaptadas, la producción de vid es viable en esta zona.
Además, remarcó que el riego cumple un rol fundamental para garantizar estabilidad y calidad en la producción, especialmente frente a la variabilidad climática y las altas temperaturas que atraviesa la región.
El predio donde se desarrolla la experiencia funciona también como un centro experimental y educativo, pensado para que productores, estudiantes y vecinos puedan conocer más sobre el cultivo de la vid, participar de capacitaciones y despejar dudas sobre esta actividad emergente.
Finalmente, Ramoa señaló que la propuesta apunta no solo al desarrollo productivo, sino también al crecimiento del turismo regional, incorporando la vitivinicultura como un nuevo atractivo para el norte de la provincia.
