El Gobierno provincial analiza suspensiones rotativas ante la crisis de los frigoríficos
El ministro de Trabajo de Santa Fe, Roald Báscolo, explicó que la caída del consumo de carne está afectando especialmente a las plantas orientadas al mercado interno.
La caída del consumo interno de carne comenzó a impactar con mayor fuerza en los frigoríficos que destinan su producción al mercado local. En Santa Fe, el Gobierno provincial interviene en distintas situaciones vinculadas al sector y analiza acuerdos de suspensiones rotativas como una alternativa para sostener los puestos de trabajo mientras las empresas atraviesan la baja de la actividad.
El ministro de Trabajo de Santa Fe, Roald Báscolo, explicó que el escenario afecta especialmente a los denominados frigoríficos consumeros, cuya actividad depende principalmente de la demanda interna. “El consumo de carne viene cayendo abruptamente en los últimos meses y obviamente que eso impacta en mayor medida a los llamados frigoríficos consumeros”, señaló.
Según explicó el funcionario, las plantas orientadas principalmente al mercado interno tienen una estructura diferente a la de aquellas que cuentan con una mayor participación en el negocio de exportación. Por eso, la retracción de la demanda local tiene un impacto más directo sobre sus niveles de producción y empleo.
El caso del frigorífico Don Juan
En este contexto se encuentra el frigorífico Don Juan, una planta destinada al consumo interno que atraviesa dificultades económicas y que mantiene deudas salariales con sus trabajadores. Desde el Sindicato de Obreros de la Carne reclamaron el pago de al menos una de las quincenas adeudadas y plantearon la necesidad de establecer un esquema que permita sostener la actividad.
Báscolo señaló que el Ministerio de Trabajo ya tomó contacto con la empresa y que el objetivo central es evitar que la crisis derive en el cierre o en una pérdida mayor de puestos de trabajo. “Ya estuvimos en contacto desde la semana pasada y, obviamente, la prioridad es mantener la planta en marcha, mantener la empresa produciendo”, afirmó.
Una de las alternativas que analiza la cartera laboral son los acuerdos de suspensiones rotativas. Se trata de esquemas que permiten reducir temporalmente la jornada laboral y distribuir el impacto de la caída de la producción entre los trabajadores, con el objetivo de preservar la dotación de personal.
“El planteo con el cual viene el Ministerio, en algunos casos ya acordado y en otros casos para intentar lograr un acuerdo, son acuerdos de suspensiones, suspensiones rotativas que permitan mantener el personal”, explicó Báscolo.
El funcionario aclaró que estos mecanismos implican una reducción de la jornada laboral y buscan adecuar el funcionamiento de las plantas al nivel actual de producción. En el caso de Don Juan, la prioridad planteada por la provincia es encontrar un acuerdo que permita atravesar la crisis sin perder la fuente laboral.
La situación de la planta había sido advertida por el Sindicato de Obreros de la Carne. Daniel Roa, secretario general del gremio, señaló que el establecimiento redujo fuertemente su nivel de actividad y que pasó de tener cerca de 200 trabajadores a contar con aproximadamente un tercio de esa dotación.
La situación de Friar
El escenario de Friar, en cambio, presenta características diferentes. La empresa atraviesa un proceso de reestructuración que, según explicó Báscolo, está concentrado principalmente en el área administrativa y no en los trabajadores que se desempeñan directamente en la planta.
“Friar está en un proceso de reestructuración y no estaría afectando a la parte de operarios, sino que es más una reestructuración en la parte administrativa”, indicó el ministro.
La situación había generado preocupación entre los trabajadores y el sindicato, ante versiones sobre despidos y la posibilidad de avanzar con retiros voluntarios. Consultado sobre esa situación, Báscolo confirmó que hubo desvinculaciones en los últimos días, aunque señaló que la cantidad todavía podía modificarse.
“Estos despidos que hubo en los últimos días creo que por ahora no son más de 10, no sé si podrían llegar a ser 20”, manifestó.
Friar cuenta con plantas en Reconquista y Nelson y constituye una de las principales fuentes de empleo privado de la región. De acuerdo con la información sindical citada en el planteo de la situación, la empresa venía atravesando desde hace tiempo una reducción de la actividad y un esquema de garantía horaria que impactó sobre los ingresos de los trabajadores.
La situación de ambos frigoríficos se inscribe, según el diagnóstico del Ministerio de Trabajo, en un escenario más amplio de retracción del consumo interno de carne. Mientras la provincia busca alternativas para sostener la actividad en las plantas más expuestas a la demanda local, el objetivo oficial es evitar que la caída de la producción se traduzca en una pérdida significativa de puestos de trabajo.
Fuente: SM
