El juez Lorenzini ordenó liberar fondos de Algodonera Avellaneda para pagar sueldos e indemnizaciones
El Juez de primera instancia en lo Civil y Comercial de Reconquista, Fabián Lorenzini, resolvió liberar parte de los fondos depositados en la cuenta judicial de Algodonera Avellaneda s.a., en el marco del concurso preventivo que atraviesa la empresa.
Dispuso que, previa retención de $10 millones para gastos de justicia, el resto del dinero disponible en la cuenta judicial sea entregado a la sociedad concursada, que deberá destinar el dinero suficiente para pagar las tres primeras cuotas del seguro contratado con Nación Seguros y La Segunda, para garantizar la cobertura básica de esas instalaciones industriales, que hasta aquí no lo tienen, con el riesgo latente de daños por incendios que tienen industrias de ese tipo.
El remanente deberá ser utilizado para cancelar sueldos, jornales e indemnizaciones laborales devengadas, bajo control de la Sindicatura y con obligación de rendir cuentas.
Además, se ordenó constituir un plazo fijo a 30 días por el monto reservado para gastos judiciales, a realizarse en el Banco de Santa Fe.
El saldo de la cuenta judicial asciende a 112.560 dólares, lo que a la fecha representa unos 165 millones de pesos.
Para cubrir obligaciones laborales y alimentarias, la empresa requiere de $320 millones, cifra que supera ampliamente los fondos disponibles. El juez reconoció la urgencia de atender las necesidades de los trabajadores, aunque aclaró que los recursos no alcanzan.
Lorenzini recordó que la empresa se encuentra en período de exclusividad dentro del concurso preventivo, lo que implica que mantiene la administración de su patrimonio bajo vigilancia de la Sindicatura. En ese marco, los directores de Algodonera Avellaneda deben asumir las decisiones de gestión y las responsabilidades derivadas de su plan de crisis.
En un escrito presentado en la primera semana de este mes de noviembre, el secretario general de la Asociación Obrera Textil, Juan Carlos Bandeo, con el patrocinio del abogado Sebastián Spiller, le había pedido formalmente al juez Lorenzini, quien lleva adelante el Concurso de Acreedores de Algodonera Avellaneda, que los salarios, indemnizaciones y aportes patronales para los trabajadores tengan prioridad absoluta frente a otros acreedores; y varias acciones para evitar lluvia de demandas por atraso en los pagos con tarjetas de crédito, alquileres, préstamos, servicios y otras deudas corrientes que no pueden pagar. En la presentación, se expone con fuerza la situación desesperante que atraviesan al no cobrar sus salarios y quedar expuestos a intereses abusivos y demandas judiciales.
Le remarcaron al magistrado que «los trabajadores no tienen para comprar comida ni cubrir necesidades básicas, todo ello por una situación concursal ajena a ellos».
Señalaron que esta situación no solo afecta la economía familiar, sino también la estabilidad emocional y social de las familias trabajadoras.
Pidieron que el juez y la empresa reconozcan que el incumplimiento salarial no debe recaer sobre los empleados, que -evidentemente, el no pago de salarios convierte los convierte en víctimas de un doble castigo: primero por la empresa que no cumple, y luego por el sistema financiero y judicial que los persigue con intereses y demandas.
Concretamente, solicitaron al juez que libre oficio a los bancos Macro, Hipotecario, Santander, Galicia, ICBC, Bica, Nación Argentina y Santa Fe, para que atienda la situación de los trabajadores.
Pidieron además que cualquier propuesta de salvataje asegure la continuidad de la planta y los puestos de trabajo, con transparencia en el proceso y participación de los representantes de los empleados.
El gremio reclamó que los empresarios no usen el concurso para dilatar pagos; y en ese sentido, solicitó al juez una supervisión estricta del cumplimiento de las obligaciones laborales.
En síntesis, el planteo sindical busca que el proceso no sea solo financiero, sino que tenga como eje central la defensa de los trabajadores de Algodonera Avellaneda.
