La crecida del Paraná obligó a retirar casi todo el ganado de las islas de Reconquista. Recomendaciones


En la zona había alrededor de 150.000 cabezas y la mayor parte ya fue trasladada a campos más altos. Dardo Venturni, integrante de la Sociedad Rural local, pidió precaución durante las tareas y paciencia a los conductores que circulan por las rutas.
La crecida del río Paraná en Reconquista llevó a los productores del departamento a retirar casi todo el ganado de las islas. En la zona había alrededor de 150.000 cabezas y, aunque todavía quedaban algunos animales, la mayor parte ya estaba fuera, según informó Dardo Venturni, integrante de la Sociedad Rural local.
El productor también señaló que la altura del río en Reconquista se ubicaba en 5,37, siete centímetros por encima del nivel de evacuación. La entrevista no precisó la unidad ni la fecha de esa medición.
Evacuación de ganado en las islas de Reconquista
Venturni describió un panorama en el que las condiciones climáticas de los últimos días favorecieron el traslado de los animales. Las lluvias fuera del cauce, dijo, no fueron tan abundantes como se había pronosticado, mientras que las jornadas soleadas permitían avanzar con las tareas de extracción.
El retiro se realizó por distintos medios, según la ubicación de los campos y las posibilidades de cada productor. Algunos trasladaron la hacienda en barcazas; otros la sacaron a pie, mediante arreos, una alternativa que el entrevistado calificó como más económica. En ciertas zonas, explicó, el uso de barcazas era indispensable para poder salir.
“En el departamento tenemos alrededor de 150000 cabezas en la zona de isla”, detalló. Sobre el avance del operativo, afirmó: “iría, como dicen, que en su totalidad, o casi en su totalidad ya estaría toda la hacienda afuera”.
Aunque la mayoría de los animales ya había sido evacuada, todavía quedaban algunos en las islas. El entrevistado los describió como los más difíciles de reunir, mientras el avance del agua los concentraba en determinados sectores y los productores intentaban trasladarlos.
Una vez fuera de las islas, buena parte de la hacienda fue llevada a campos más altos. Algunos productores contaban con terrenos propios y otros alquilaron espacios. También había animales en las banquinas y en campos donde se concentró el rodeo. En esos casos, sus responsables los alimentaban y suplementaban para afrontar la situación.
Venturni indicó, además, que algunos productores decidieron vender parte de la hacienda para reducir el tamaño de sus rodeos y hacer frente a las dificultades. No precisó cuántos tomaron esa decisión.
La altura del río y la evolución de la creciente
En la entrevista, el productor informó que el nivel del río en Reconquista estaba en 5,37 y que se encontraba siete centímetros por encima de la marca de evacuación. Como no se especificaron la unidad ni la fecha de la medición, esos datos corresponden al momento de la entrevista y no permiten establecer la altura actual.
También señaló que el agua comenzaba a ingresar en sectores más altos, mientras que las zonas bajas ya se llenaban y el excedente avanzaba por los bañados. Aun así, sostuvo que la situación permitía avanzar con el retiro del ganado, en parte por la falta de lluvias abundantes fuera del cauce y por las jornadas soleadas.
El entrevistado atribuyó parte de ese panorama a obras que, según dijo, ayudaron a reducir el impacto de la crecida. De todos modos, remarcó que la evolución del río debía seguirse de cerca durante los días siguientes.
Pidieron precaución durante el traslado de los animales
Venturni pidió que quienes trabajaran en las islas tomaran recaudos, en particular que utilizaran chalecos salvavidas durante las tareas. Reconoció que llevarlos durante varias horas a caballo podía resultar incómodo, pero defendió su uso como una medida para evitar accidentes.
“Es un tanto incómodo, tal vez andar 4, 5 horas a caballo, 6, 7, 10 también, horas a caballo con un chaleco salvavida puesto, pero creemos que es una gran forma de de cuidarnos, de salvaguardar nuestra vida y y evitar una una tragedia”, añadió.
También solicitó paciencia a quienes circulan por las rutas, donde podían encontrarse con tropas de animales en traslado. Pidió a los conductores que redujeran la velocidad y permitieran el paso para que productores y trabajadores pudieran completar las tareas con cuidado.
El entrevistado describió la crecida como una situación excepcional y pidió solidaridad con quienes atravesaban la emergencia. Sobre la altura del agua y lo que podía ocurrir en los días siguientes, concluyó: “Hay que tomar con tranquilidad la la la situación y y tratar de de leer lo que va a pasar dentro de la semana para ir tomando precauciones».






