Unos 6.000 afiliados de PAMI quedaron sin médico de cabecera en Reconquista ¿Cuál es el motivo?
La situación de muchos afiliados de PAMI en Reconquista es preocupante. Según denunció el médico Jorge Prez, alrededor de 5.000 a 6.000 pacientes se encuentran actualmente sin médico de cabecera luego de que diez profesionales quedaran fuera del sistema de atención de la obra social.
El profesional explicó que cada uno de los médicos afectados atendía entre 500 y 600 afiliados, lo que dejó a miles de personas sin acceso inmediato a prestaciones básicas. «Hay 5.000 o 6.000 pacientes que en este momento no tienen médico, no pueden hacer recetas y no pueden obtener derivaciones», afirmó.
Prez remarcó que la problemática impacta especialmente en una población con enfermedades crónicas y necesidades permanentes de atención. Señaló que la mayoría de los afiliados son adultos mayores que padecen hipertensión, diabetes, artritis, asma o problemas cardíacos, por lo que la interrupción de los controles médicos genera una situación delicada.
«La gente está desesperada»
El médico sostuvo que la angustia de los afiliados se refleja diariamente en su consultorio. Relató que muchos pacientes se acercan para pedir que continúe atendiéndolos pese a haber quedado fuera de la cobertura de PAMI.
«Algunos hasta lloran y piden por favor que los siga atendiendo», contó. En ese sentido, aseguró que continuará asistiendo a quienes fueron sus pacientes durante décadas. «Son pacientes míos de hace 30 o 40 años. No los voy a abandonar», expresó.
Según explicó, el problema no afecta únicamente a los jubilados, sino también a sus familias, que buscan alternativas para garantizar la continuidad de los tratamientos.
«Hay hijos que vienen desesperados a preguntar qué hacer con sus padres porque no tienen los remedios para sus enfermedades», indicó.
Reclamos y falta de respuestas
Prez señaló además que existen diferencias entre los profesionales afectados. Explicó que un grupo de médicos que obtuvo fallos judiciales favorables y pasó a planta tiene posibilidades de reclamar formalmente por la medida, mientras que otros colegas contratados carecen de herramientas para cuestionar su exclusión.
A su entender, el aspecto económico quedó relegado frente a la preocupación por la continuidad de la atención sanitaria. «Lo económico es totalmente secundario. Lo que angustia es no poder brindarle atención a la gente», sostuvo.
También cuestionó la respuesta que reciben los afiliados en la oficina local de PAMI. Según afirmó, los pacientes denuncian maltrato y reciben información contradictoria sobre las causas de la situación.
«Les dicen que nosotros tenemos que firmar unos papeles y por eso quedamos afuera, lo cual es mentira», aseguró. Además, indicó que algunos afiliados fueron informados de que no tendrán médico de cabecera hasta julio.
Para el profesional, el escenario es grave por la incertidumbre que atraviesan miles de jubilados que dependen del sistema para acceder a medicamentos, controles y tratamientos. «La situación es muy complicada y, encima, no hay respuestas», concluyó.
Fuente: SM
