Algodonera Avellaneda: buscan mantener la producción para pagar salarios a trabajadores


La sindicatura presenta ante la Justicia una propuesta para sostener la actividad de la fábrica y preservar los puestos de trabajo.
Luego de la declaración de quiebra de Algodonera Avellaneda, la sindicatura presentará ante la Justicia una propuesta para dar continuidad a la explotación de la empresa, preservar su funcionamiento y evitar que una eventual liquidación se realice con la planta cerrada. Así lo explicó el abogado Mauro Casella en diálogo con Radio Amanecer.
Durante una audiencia informativa, se expuso la situación de las distintas unidades productivas y la disponibilidad de fondos para afrontar el pago de la quincena. Según Casella, mantener la actividad permitiría evitar una posible pérdida de valor de los activos. Además, un directivo manifestó su predisposición a continuar con el proyecto y analizar futuras inversiones que mejoren la viabilidad de la firma y faciliten una eventual venta.
La prioridad es el pago de los salarios
Casella destacó la postura del juez respecto de los trabajadores y la prioridad otorgada al cobro de sus acreencias salariales. En ese marco, señaló la posibilidad de implementar mecanismos de pronto pago a medida que se disponga de fondos líquidos, con el objetivo de reducir progresivamente la deuda y brindar mayor previsibilidad a las familias.
Unos 200 trabajadores siguen en actividad
Actualmente, alrededor de 200 personas continúan trabajando en la planta, mientras que poco más de 100 permanecen sin prestar funciones. La nómina definitiva deberá ser determinada por la sindicatura, aunque se estima que unos 200 empleados conformarían la base para sostener la operación.
La fábrica continúa funcionando bajo la modalidad de trabajo a fasón, el mismo esquema que mantenía antes de la declaración de quiebra. Por ahora, no hay definiciones sobre posibles compradores u oferentes. Según explicó Casella, la sindicatura lleva apenas seis o siete días trabajando en el expediente y el futuro de la empresa dependerá de los próximos pasos judiciales y de las alternativas para sostener la actividad.






