INTA Reconquista fue el escenario de la Jornada Técnica sobre Cultivos de Cobertura
INTA Reconquista fue el escenario de la Jornada Técnica sobre Cultivos de Cobertura realizada el pasado 28 de septiembre. Asesores y productores pudieron conocer los beneficios y avances sobre esta práctica sostenible para la agricultura. El evento fue organizado en conjunto entre la Unión Agrícola de Avellaneda e INTA y contó con exposiciones y una demostración dinámica a campo.
Los asistentes aprendieron sobre diferentes tipos de cultivos de cobertura invernales, como gramíneas y leguminosas, y cómo cada uno puede contribuir a objetivos específicos en la agricultura del norte argentino. Los resultados de los estudios realizados por el Ingeniero Salvador Prieto Angeira, de INTA Santiago del Estero, indicaron un impacto positivo en el rendimiento del maíz, la eficiencia en el uso del agua y el uso del nitrógeno.
El Ingeniero Luciano Mieres de INTA Reconquista enfatizó la importancia de los cultivos de cobertura en el norte de Santa Fe, una región afectada por la erosión y baja materia orgánica en el suelo. Estos cultivos proporcionan una solución efectiva para combatir la degradación, siendo esenciales en la preparación para cultivos sucesivos como la soja y el maíz tardío. Los resultados de los cultivos de cobertura de invierno de esta campaña indicaron un consumo de agua entre 350 y 450 mm, y con las lluvias que ya han comenzado se recargó el perfil de 50 a 70 mm. Esto indica que significativamente la disponibilidad de agua para futuros cultivos en comparación con lotes que actualmente tienen trigo
Los cultivos de cobertura demostraron ser una inversión útil para la producción agrícola, ya que no sólo mejoran la calidad del suelo, sino que también reducen la necesidad de agroquímicos y disminuyen el nacimiento de malezas de manera efectiva. Los disertantes presentaron métodos como el secado químico y el rolado para gestionar estos cultivos, destacando la importancia de la elección adecuada de las especies y mezclas de cultivos de cobertura.
Salvador Prieto subrayó, que los cultivos de cobertura no tienen un fin de cosecha, sino que se cultivan con el propósito de mejorar los sistemas de producción. Estos cultivos generan servicios ecosistémicos, como la captura y almacenamiento de agua, fijación biológica de nitrógeno y control de malezas. Los cultivos de cobertura, clasificados en gramíneas, leguminosas y crucíferas, cumplen objetivos específicos en el sistema de producción, desde aportar carbono hasta mejorar la eficiencia en el uso del agua y nitrógeno.

Los referentes destacaron la importancia de incorporar cultivos de cobertura en los sistemas de producción, especialmente en áreas con problemas de salud del suelo. La propuesta es reemplazar los períodos de barbecho por cultivos de cobertura y considerar la inclusión de leguminosas para mejorar el desempeño de los cultivos principales.
En síntesis, las recomendaciones para incorporar cultivos de cobertura son:
- Priorizar la calidad del suelo, incorporando prácticas que preserven o restauren sus propiedades físicas, químicas y biológicas.
- Integrar cultivos de cobertura en áreas con problemas de salud del suelo o expandir su uso gradualmente para aprovechar sus ventajas.
- Considere la incorporación de leguminosas para aumentar la oferta de nitrógeno y mejorar el rendimiento del cultivo posterior.
El desafío radica en la selección adecuada y en la comprensión de que son un componente vital del sistema de producción agrícola. Si bien implican un costo, su impacto positivo en la sostenibilidad y eficiencia agrícola es invaluable.
