La UAA advirtió sobre lluvias, heladas y el impacto de un fuerte Niño en la próxima campaña

La UAA advirtió sobre lluvias, heladas y el impacto de un fuerte Niño en la próxima campaña

La Unión Agrícola de Avellaneda (UAA) compartió un nuevo informe sobre el pronóstico de heladas y lluvias para los próximos días, junto con su posible impacto sobre la actividad productiva de la región.

El documento fue elaborado por Aprilis para la cooperativa, con fecha de emisión del miércoles 19 de agosto de 2026, en base a los modelos GEMS (Canadá) y GFS (Estados Unidos).

PANORAMA PARA LOS PRÓXIMOS DÍAS

El informe explica que una ciclogénesis de evolución lenta afecta actualmente al nordeste del país. El sistema frontal quedó estacionado y provoca lluvias, tormentas y ráfagas sobre una diagonal que se extiende desde el este de Salta hasta el norte de Entre Ríos, atravesando Santa Fe, Chaco y Corrientes, una franja que cruza de punta a punta la zona de trabajo de la cooperativa.

Para hoy y mañana se esperan lluvias, con alerta amarilla vigente del Servicio Meteorológico Nacional para Santa Fe, Chaco, Formosa, Corrientes y Entre Ríos. Se estiman acumulados de entre 30 y 70 milímetros, con posibilidad de superar esos valores en algunos puntos, además de granizo ocasional y actividad eléctrica. El tramo de mayor intensidad se ubicará entre esta tarde y el jueves 20, mientras que la mejora firme del tiempo llegaría desde la tarde de ese mismo jueves o las primeras horas del viernes 21.

Detrás de ese frente ingresará una masa de aire polar, que marcará un fuerte descenso de temperaturas entre el viernes 21 y el domingo 23. Según el reporte, las anomalías térmicas podrían ubicarse entre -7 y -10 °C en buena parte del centro del país, y llegar hasta -12 °C en sectores del NOA. El sábado 22 se perfila como la jornada más fría.

El informe advierte que el punto más crítico será la combinación entre helada y suelo saturado: cuando la tierra está mojada y luego llega aire polar seco con cielo despejado, la helada agrometeorológica resulta más intensa de lo que indica la temperatura del aire, pudiendo registrarse entre 2 y 4 °C menos a nivel de cultivo respecto de lo que marca el abrigo meteorológico. Los más expuestos serían el girasol recién sembrado o en emergencia y, en segundo lugar, el trigo en encañazón.

Como aspecto positivo, se destaca que ese aire polar llega seco, por lo que la franja del 21 al 25 de agosto se perfila como la mejor ventana de piso y secado del último mes, tras varias semanas de alta humedad ambiente y nieblas. Desde el informe recomiendan preparar máquinas y logística con anticipación.

EL NIÑO 2026/27, ESTADO DEL FENÓMENO

El reporte dedica un apartado especial al fenómeno de El Niño. Así resume la situación al 19 de agosto de 2026:

– Estatus del sistema de alerta ENSO: advertencia de El Niño (CPC/NOAA, 13 de agosto).

– Probabilidad de evento muy fuerte en octubre-noviembre-diciembre 2026: cerca del 95%.

– Probabilidad de evento histórico, superior a todo lo registrado desde 1950:69%, según índice RONI trimestral con umbral de +2,5 °C.

– Persistencia del fenómeno: alta probabilidad de que continúe hasta el otoño de 2027.

El documento remarca que el evento está confirmado como muy fuerte y que sigue ganando intensidad, siendo la probabilidad de que el trimestre octubre-diciembre supere todo lo registrado desde 1950 el dato de mayor peso para planificar la campaña 2026/27.

En cuanto a las anomalías térmicas por región del Pacífico, el informe detalla:

– Niño 1+2 (costa sudamericana):+3,3 °C, calentamiento extremo en el Pacífico oriental.

– Niño 3:+2,4 °C, núcleo cálido bien desarrollado.

– Niño 3.4 (índice de referencia):+1,8 °C, umbral de evento fuerte.

– Niño 4 (Pacífico central-oeste):+0,3 °C, calentamiento marginal.

Según el informe, el dato estructural más relevante para el Litoral y el norte argentino es la gran diferencia entre Niño 1+2 y Niño 4: se trata de un evento marcadamente del este, con el máximo calentamiento concentrado en la costa sudamericana. Históricamente, ese tipo de eventos —como los de 1982-83, 1997-98 y 2015-16— produjo las respuestas más intensas de precipitación sobre la Cuenca del Plata, lo que representa una señal favorable en materia de agua, pero también eleva el riesgo de excesos.

El reporte precisa que la anomalía relativa semanal de Niño 3.4 alcanzó +1,8 °C en la semana centrada el 5 de agosto, frente a +1,5 °C la semana anterior. Se trata de la primera vez, en toda la serie semanal del CPC, en que ese nivel se registra tan temprano en el año: el antecedente más cercano es el Súper Niño de 1997-98, que tocó ese valor recién el 20 de agosto, mientras que en los demás eventos fuertes ese umbral apareció en septiembre u octubre.

A nivel de subsuperficie, el monitoreo GODAS de la NOAA detectó en julio anomalías térmicas superiores a 8 °C en el Pacífico central y oriental, con un reciente aumento del volumen de agua en esa franja de calentamiento extremo, lo que actúa como combustible del evento y sostiene el calentamiento superficial durante meses.

La corrida estacional de agosto del ECMWF proyecta, en prácticamente todos los miembros del conjunto, anomalías superiores a +3 °C en Niño 3.4 entre septiembre y diciembre, con al menos la mitad de las proyecciones indicando un pico cercano a +3,3 °C durante la primavera. De confirmarse, ese valor superaría el récord de 2015-16, cuyo pico rondó los +2,8 °C.

De todos modos, el informe aclara que la categoría de intensidad de un evento de El Niño no se define por un registro semanal aislado, sino por promedios trimestrales, por lo que el hecho de que la anomalía semanal sea récord de precocidad no implica necesariamente que el fenómeno vaya a ser el más intenso de la historia, aunque sí confirma que su trayectoria de calentamiento va por delante del calendario habitual.

LO QUE INDICAN LOS ORGANISMOS LOCALES

En cuanto al Servicio Meteorológico Nacional, el pronóstico trimestral vigente —correspondiente a agosto, septiembre y octubre— ubica con mayor probabilidad de lluvias superiores a lo normal al norte y sur del Litoral, oeste de Cuyo, La Pampa, sudoeste bonaerense y este patagónico, un total de catorce provincias. En cambio, para el este del NOA, el centro-oeste de Formosa y Chaco, Santiago del Estero y el oeste de Santa Fe y Córdoba, el organismo marca mayor probabilidad de temperaturas superiores a lo normal, con lluvias dentro de la categoría normal.

El informe subraya que buena parte del área de la cooperativa todavía no se encuentra dentro de la franja de señal fuerte de lluvias: el corredor de la Ruta 11 y el extremo noreste sí están comprendidos, por integrar el norte del Litoral, mientras que el corredor Bandera-Charata no. Por eso, remarcan, no se trata de un año húmedo parejo en todas las sucursales, y un mensaje único para toda la red resultaría incorrecto. El próximo pronóstico trimestral, correspondiente a septiembre-octubre-noviembre, se conocerá a fines de agosto y definirá si ese corredor oeste pasa de la categoría normal a superior a lo normal.

Respecto al INTA, su resumen agrometeorológico del 12 de agosto indica que la superficie afectada por sequía a nivel nacional es la menor desde el inicio del monitoreo de la MNMS en noviembre de 2019, con apenas 5.327.689 hectáreas bajo sequía leve, concentradas en la Patagonia, lo que ubica al país en la mejor condición hídrica de partida en siete años de cara a la nueva campaña. El organismo señala además excedentes hídricos concentrados en el este, de entre 40 y 80 milímetros en Corrientes, Entre Ríos y el este de Buenos Aires, y déficits moderados en el este de Chaco y el sudeste de Corrientes, con valores de agua útil menores hacia el oeste del área informada, mínimos inferiores al 10% y una caída de hasta 30 milímetros en el agua útil a dos metros en gran parte del norte y oeste. En cuanto a la cosecha de maíz, se ubica en un 85% a nivel nacional, por debajo de igual fecha de la campaña anterior, aunque con rendimientos y calidad que se mantienen buenos. También registra heladas agrometeorológicas por debajo de los 3 °C durante entre uno y cinco días en la región Pampeana y parte del norte. El informe aclara que el boletín del INTA reporta el estatus ENSO como «vigilancia» porque cerró el día 12, un día antes de la Discusión Diagnóstica del CPC, por lo que esa diferencia responde a la fecha de corte y no a una discrepancia técnica.

En relación al río Paraná, el Instituto Nacional del Agua sostiene que el curso se encuentra dentro de valores normales para la época y que todavía no hay elementos suficientes para pronosticar una crecida significativa. El informe detalla que, desde la segunda semana de julio, el mayor impacto de las lluvias se concentró sobre la cuenca del río Uruguay y no sobre la del Paraná, y que en la alta cuenca de este último, en Brasil, los aportes continúan por debajo de lo habitual. Para la cooperativa, el riesgo de crecida es un tema propio de la primavera, el verano y el otoño de 2027, no de agosto, por lo que lo que debe monitorearse no es el nivel actual del río sino con qué altura llegue a octubre: si ingresa alto a la primavera y a la vez se registran lluvias fuertes sobre la Cuenca del Plata, el escurrimiento pluvial local hacia el Paraná se dificultaría, aumentando el riesgo de anegamiento en los campos bajos del corredor de la Ruta 11.

LA ZONA DE INFLUENCIA DE LA UAA, CORREDOR POR CORREDOR

El informe analiza también la situación particular de cada corredor dentro de la red de la cooperativa.

En el corredor de la Ruta 11 —que abarca Avellaneda, Villa Ocampo, La Sarita, Lanteri, Arroyo Ceibal, Barros Pazos, Guadalupe Norte y El Arazá— el riesgo dominante es el exceso hídrico, no el déficit. Se trata de perfiles con muy buena disponibilidad de agua útil y encharcamientos persistentes en sectores bajos que limitan el ingreso de maquinaria; además, es la subzona con la señal de lluvia más firme del SMN y la que ya acumula valores por encima de lo normal. La ventana crítica se ubica entre el viernes 21 y el martes 25, coincidiendo con el período de piso y secado posterior al frente, condicionado por la helada del sábado sobre el girasol emergido. El informe recomienda priorizar el cierre de la cosecha de algodón y de maíz tardío en esa franja, relevar los lotes de girasol sembrados en los últimos diez días y definir el criterio de resiembra antes del lunes 24, así como revisar la capacidad de secado y acondicionamiento en planta, ya que, con El Niño consolidado, el cuello de botella de la campaña estará dado por la humedad del grano y no por el volumen.

En los Bajos Submeridionales —El Nochero y Tostado— el riesgo dominante es el anegamiento persistente y la pérdida de transitabilidad. Se trata de la subzona estructuralmente más vulnerable de toda la red: sin pendiente y con escurrimiento muy lento, cualquier evento de entre 80 y 100 milímetros en 48 horas genera problemas de caminos que se prolongan por semanas. El informe indica que el suelo ya no tiene capacidad de absorción, por lo que los milímetros que caigan de ahora en más escurrirán casi en su totalidad de manera superficial. Se recomienda ubicar la hacienda en los sectores altos disponibles antes del próximo evento, verificar reservas de forraje y accesos a los establecimientos más comprometidos, y aprovechar la ventana seca de fin de agosto para gestionar con las comunas la reparación de caminos antes de la primavera.

En el corredor sudeste de Santiago del Estero y sudoeste de Chaco —Bandera, Sachayoj, Pampa de los Guanacos, Los Juríes, General Pinedo, Los Frentones, Pampa del Infierno, Tres Isletas, Sáenz Peña y Gancedo— el riesgo dominante es la recarga insuficiente de perfil, combinada con temperaturas por encima de lo normal. El informe señala que en esta subzona se da el contraste más marcado de todo el análisis: mientras el corredor este de la red se enfrenta al exceso de agua, acá el INTA identifica déficits moderados en el este de Chaco y valores mínimos de agua útil por debajo del 10% hacia el oeste, y el SMN ubica a Santiago del Estero y al centro-oeste de Chaco en lluvias normales pero con temperaturas superiores a lo normal. Por eso, esta subzona necesita que la señal de El Niño se traduzca en lluvias efectivas antes de la ventana de siembra de la gruesa, ya que si la recarga llega recién en octubre o noviembre, podría resultar tardía para las decisiones de siembra y complicar, en simultáneo, la cosecha de trigo. Se recomienda monitorear el agua útil a uno y dos metros por establecimiento —dada la alta heterogeneidad de la zona—, no trasladar de manera automática a este corredor la idea de «año Niño, año húmedo», y seguir de cerca el pronóstico trimestral del SMN de fines de agosto, que podría modificar el diagnóstico.

En el este de Salta —Joaquín V. González y Macapillo— el riesgo dominante son las lluvias concentradas con impacto logístico. A diferencia del oeste del NOA, que continúa en estación seca, esta zona participa del régimen de lluvias del evento y forma parte, esta semana, de la diagonal de inestabilidad activa. Además, es el punto de la red con mayor distancia a planta, por lo que un evento de lluvia no solo afecta al lote sino también al flete durante varios días. Se recomienda coordinar los despachos con la ventana seca del 21 al 25 de agosto y decidir los movimientos de mercadería en base al pronóstico a tres días, no al del día.

ALERTAS VIGENTES

El informe resume las siguientes alertas:

  • Riesgo alto por lluvias y tormentas, el 19 y 20 de agosto: alerta amarilla del SMN para Santa Fe, Chaco, Formosa, Corrientes y Entre Ríos, con acumulados de 30 a 70 milímetros, posibilidad de superación puntual, granizo ocasional y ráfagas, sobre suelos ya saturados en el corredor este.
  • Riesgo alto de anegamiento en los Bajos Submeridionales: perfil sin capacidad de absorción, con riesgo de aislamiento rural y de compromiso en los accesos a establecimientos ganaderos.
  • Atención por helada agrometeorológica, el 22 y 23 de agosto: anomalías de -7 a -10 °C en el centro del país y hasta -12 °C en sectores del NOA, con posible diferencia de 2 a 4 °C entre la temperatura de abrigo y la de cultivo sobre suelo húmedo. El girasol emergido es lo más expuesto, seguido por el trigo en encañazón.
  • Atención por calidad de algodón y maíz tardío: la persistencia de humedad ambiente elevada mantiene el riesgo de deterioro de fibra y nuevas pérdidas de rendimiento en los lotes que aún no fueron cosechados.
  • Seguimiento sobre la recarga de perfil en el corredor Bandera-Charata: necesita lluvias efectivas antes de la ventana de siembra de la gruesa.
  • Seguimiento del río Paraná: sin riesgo inmediato, aunque se recomienda vigilar el nivel de partida al ingreso de la primavera y el comportamiento de la alta cuenca en Brasil.

LO MÁS IMPORTANTE PARA EL AGRO DE LA ZONA

El documento cierra con una síntesis de los puntos centrales: El Niño está confirmado como muy fuerte y con perfil del este, con una probabilidad superior al 90% de que sea un evento muy fuerte y del 69% de que supere todo lo registrado desde 1950. La red de la cooperativa no atraviesa un mismo escenario en toda su extensión: mientras en Ruta 11 y los Bajos Submeridionales ya hay exceso hídrico instalado, en Bandera-Charata la recarga es insuficiente y las temperaturas están por encima de lo normal, y en el este de Salta el panorama es intermedio, con un problema logístico propio.

Esta semana, remarca el informe, hay dos eventos consecutivos para gestionar: entre 30 y 70 milímetros de lluvia el 19 y 20 de agosto, y una helada sobre suelo húmedo el 22 y 23, que impactaría especialmente sobre el girasol recién sembrado. La ventana operativa del 21 al 25 de agosto se perfila como la mejor a la vista, con aire polar seco tras tres semanas de humedad, propicio para la cosecha, el movimiento de mercadería y la reparación de caminos.

Según el documento, el cuello de botella de la campaña 2026/27 no será el volumen de producción, sino la humedad y la logística, ya que el país ingresa a la nueva campaña con la menor superficie bajo sequía desde 2019 y una condición de trigo muy buena. El pronóstico trimestral SON del SMN, previsto para fines de agosto, será la actualización más relevante a corto plazo, mientras que el riesgo hídrico del Paraná se ubica en la primavera y el otoño, por lo que lo relevante será el nivel con que el río llegue a octubre.

PRÓXIMAS ACTUALIZACIONES OFICIALES

El informe detalla el calendario de los próximos reportes: el Pronóstico Climático Trimestral del SMN para septiembre-octubre-noviembre se conocerá a fines de agosto de 2026, y es considerado el más relevante para la zona; la Discusión Diagnóstica de ENSO del CPC/NOAA será el jueves 10 de septiembre de 2026; el seguimiento semanal de condiciones oceánicas y atmosféricas del CPC se publica todos los lunes; el Sistema de Estimaciones Agrícolas de la Bolsa de Comercio de Santa Fe tiene frecuencia semanal; y los reportes del INA para el Paraná en su tramo medio se emiten los martes, a 7 y 14 días, y los viernes, a 4 y 11 días.

Por último, el propio informe aclara que los gráficos de duración de heladas por intensidad, junto con la lectura punto por punto de los videos de precipitación acumulada a 15 días, se incorporarán como anexo apenas estén disponibles los archivos correspondientes en la plataforma.

El documento fue elaborado con datos de la NOAA y el Climate Prediction Center, el ECMWF, el Servicio Meteorológico Nacional, el INTA, el Instituto Nacional del Agua, la Bolsa de Comercio de Santa Fe, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y el Centro de Informaciones Meteorológicas de la FICH-UNL, con procesamiento de los modelos GEMS y GFS a cargo de Aprilis.

AQUÍ PODÉS VER EL INFORME COMPETO:  https://uaa.com.ar/pronostico-de-heladas-y-lluvias-2/