Aceiteros y empresas siguen sin acuerdo salarial en el Cordón Industrial
El conflicto salarial en la industria aceitera atraviesa horas decisivas ante el vencimiento, este jueves, de la conciliación obligatoria dispuesta por la Secretaría de Trabajo de la Nación. Este martes se desarrolló una nueva audiencia entre representantes empresariales y sindicales, pero las negociaciones concluyeron sin acuerdo sobre la actualización de los salarios.
Del encuentro participaron autoridades de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara), junto con dirigentes del Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (Soea) del Departamento San Lorenzo y de la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina (FTCIODyARA).
Tras la reunión, desde la cámara empresaria señalaron que no hubo avances concretos en materia salarial, aunque destacaron que se retomó el diálogo entre las partes. Además, confirmaron que volverán a reunirse este jueves en la sede de la Secretaría de Trabajo, coincidiendo con el vencimiento de la conciliación obligatoria.
En la previa de la audiencia, Ciara había responsabilizado a los gremios por la falta de acuerdo y, una vez finalizado el encuentro, insistió en que los trabajadores deberían aceptar la propuesta presentada por las empresas. “Es clave que la comunidad aceitera les solicite a los líderes sindicales que acepten la propuesta salarial de la industria”, indicaron desde la entidad, al tiempo que remarcaron que “el camino del paro nacional no le sirve a nadie”.
Desde el sector sindical, en cambio, rechazaron la oferta patronal por considerarla insuficiente. Según informaron, las empresas propusieron una recomposición de apenas 15.000 pesos para el mes de mayo, cifra que fue descartada de plano por los representantes de los trabajadores.
Los gremios reclaman llevar el salario inicial de la actividad a 2.802.754 pesos, cuando actualmente se ubica en torno a los 2.300.000 pesos. Además, sostienen que el incremento solicitado representa un impacto mínimo para las compañías del sector.
“Se trata de un aumento que las patronales podrían afrontar con apenas el 0,1 por ciento de su facturación anual”, señalaron desde las organizaciones sindicales.
