UNICEF alerta que Argentina registra la menor cantidad de nacimientos de su historia
Según el informe, los nacimientos pasaron de 777.012 en 2014 a 413.135 en 2024, lo que representa una caída cercana al 50%.
Argentina atraviesa una profunda transformación demográfica. En apenas una década, los nacimientos se redujeron casi a la mitad, mientras que la tasa de fecundidad alcanzó el nivel más bajo de la historia del país. Frente a este escenario, UNICEF plantea que la disminución de la natalidad puede convertirse en una oportunidad para mejorar y ampliar las políticas destinadas a la primera infancia.
Los datos forman parte del nuevo Monitor de UNICEF «Natalidad en Argentina. Descenso reciente y perspectivas», presentado el miércoles 2 de septiembre de 2026, en Buenos Aires.
Según el informe, los nacimientos pasaron de 777.012 en 2014 a 413.135 en 2024, lo que representa una caída cercana al 50%. Al mismo tiempo, la fecundidad llegó a 1,3 hijos por mujer, muy por debajo de los 2,1 hijos por mujer que se consideran necesarios para mantener estable el tamaño de la población.
El cambio resulta especialmente significativo porque, pese a que actualmente Argentina cuenta con una población de mujeres en edad fértil tres veces mayor que décadas atrás, la cantidad de nacimientos se encuentra en niveles similares a los registrados en 1948.
UNA CAÍDA MÁS MARCADA QUE EL PROMEDIO MUNDIAL
La tendencia argentina se enmarca en un fenómeno demográfico que también se registra en otros países. Durante el último cuarto de siglo, la fecundidad mundial cayó un 21%.
Sin embargo, UNICEF señala que en Argentina la disminución fue mucho más pronunciada y que el país se encuentra, junto con Chile, entre los que presentan los niveles más bajos de fecundidad.
La representante adjunta de UNICEF en Argentina, María Elena Úbeda, explicó que parte de la transformación puede estar vinculada con la reducción de la fecundidad adolescente y con la postergación de la maternidad. Pero también señaló que la caída de la fecundidad entre los 20 y los 30 años no fue acompañada por una recuperación suficiente en edades posteriores.
Frente a este escenario, UNICEF plantea que el desafío ya no consiste únicamente en estimar cuántos niños y niñas nacerán, sino también en analizar dónde nacerán, en qué hogares crecerán y cuáles serán sus condiciones de vida y posibilidades de acceso a cuidados, salud, educación y protección.
LAS DIFERENCIAS ENTRE PROVINCIAS Y SEGÚN EL NIVEL EDUCATIVO
El Monitor también advierte que la caída de la natalidad no se produce de la misma manera en todo el país.
El informe identifica diferencias vinculadas con el nivel educativo de las mujeres: quienes tienen secundaria completa presentan una tasa de fecundidad menor que aquellas que no alcanzaron ese nivel de estudios.
También existen fuertes diferencias entre las provincias. Santa Cruz registra la mayor caída de nacimientos, mientras que Misiones presenta el descenso menos pronunciado.
Para UNICEF, esta diversidad territorial obliga a evitar respuestas generales y a tener en cuenta las necesidades particulares de cada provincia, departamento y grupo social.
MENOS NIÑOS NO SIGNIFICA MENOS NECESIDADES
La organización sostiene que una menor cantidad de nacimientos no necesariamente implica una reducción de las demandas sobre las políticas públicas. Por el contrario, considera que puede abrir una oportunidad para ampliar la cobertura y mejorar la calidad de los servicios destinados a la primera infancia, fortalecer el seguimiento de cada niño y niña y reducir las diferencias territoriales.
La Oficial de Política Social de UNICEF Argentina, Carolina Aulicino, sostuvo que la disminución de la fecundidad avanza sobre un mapa provincial desigual y que esto permite orientar mejor las intervenciones hacia los territorios y grupos sociales que enfrentan mayores dificultades.
El informe fue presentado en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (MAMBA), durante un conversatorio del que participaron Jorge Paz, consultor de UNICEF e investigador del Instituto de Estudios Laborales y del Desarrollo Económico (IELDE); Gala Díaz Langou, directora del International Panel for Social Progress (IPSP); y Mariana Isasi, jefa de Oficina en Argentina del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).
