«Cae la faena de vacas en los campos santafesinos» según especialistas de Rosgan
El mercado ganadero argentino muestra una tendencia que despierta interés entre productores y analistas: la caída en la faena de hembras no estaría vinculada a una reducción del stock, sino a una estrategia de retención impulsada por mejores condiciones productivas y de mercado. Así lo explicó María Julia Aiassa en su informe semanal para el Rosgan, donde analizó los principales indicadores que permiten interpretar el ciclo ganadero.
Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, durante los primeros cinco meses del año se faenaron 2.345.880 hembras, frente a las 2.573.937 registradas en igual período de 2025, lo que representa una caída del 9 % interanual. Se trata del volumen más bajo de los últimos años. Sin embargo, la participación de hembras dentro de la faena total se mantuvo en 47,5 %, un porcentaje que continúa por encima del umbral considerado de equilibrio para la evolución del stock.
Otro dato relevante es la tasa de extracción, que mide la relación entre la cantidad de hembras enviadas a faena y el rodeo existente. En lo que va del año alcanzó el 8,2 %, sobre un stock inicial de 28,4 millones de cabezas. Aunque muestra una tendencia descendente, sigue siendo un valor elevado. Aiassa advierte que la capacidad de reposición continúa limitada, ya que este año ingresaron al sistema 7,19 millones de terneras, unas 120.000 menos que en el ciclo anterior.
La especialista sostiene que el comportamiento actual responde principalmente a la decisión de los productores de esperar. Las buenas lluvias, la disponibilidad de forraje y los valores favorables para la vaca y el ternero llevaron a postergar destetes y ventas. Además, las vacas llegan más pesadas a faena: el promedio alcanzó los 238 kilos por res con hueso, frente a los 232 kilos de 2025 y muy por encima de los registros afectados por la sequía entre 2023 y 2024.
Para regiones ganaderas como el norte santafesino, donde la actividad tiene un fuerte peso económico, estas señales son observadas de cerca porque anticipan el comportamiento futuro de la producción y los precios.
